Flores
- Joelking

- 24 oct 2019
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Había una vez un hombre al que le habían roto tantas veces el corazón que su propio cuerpo engendró raíces y enredaderas para mantenerlo unido. Poco a poco fue perdiendo carne hasta convertirse en un bloque macizo de madera.
Vivió a lo largo de sus años con ese pesado, doloroso e inusual corazón, pero un día, una mujer apareció en su vida para ayudarle a sostenerlo. Al hombre, entonces, del pecho y de la boca comenzaron a brotarle bellísimas flores.




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